Mostrando entradas con la etiqueta manía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manía. Mostrar todas las entradas
viernes, 1 de junio de 2012
jueves, 31 de mayo de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
MANIA
La manía es otro de los trastornos del estado de ánimo.
Un
episodio maníaco se define como un período concreto durante el cual el estado
de ánimo es anormal y persistentemente elevado, expansivo o irritable. Este
período de estado de ánimo anormal debe durar al menos 1 semana.
La manía
se caracteriza por una excesiva actividad física y sentimientos de euforia
extremos que son muy desproporcionados en relación a cualquier acontecimiento
positivo. La hipomanía es una forma leve de manía.
Aunque
una persona puede tener una depresión sin episodios maníacos (trastorno
unipolar), la manía se presenta más frecuentemente como parte de una enfermedad
maniacodepresiva (trastorno bipolar). Las pocas personas que parecen presentar
sólo manía pueden tener de hecho episodios depresivos leves o limitados en el
tiempo.
La manía
y la hipomanía son menos frecuentes que la depresión y son también más
difícilmente identificables, porque mientras que la tristeza intensa y
prolongada puede llevar a consultar a un médico, la euforia lo hace con mucha
menos frecuencia (ya que la gente con manía no es consciente de que haya un
problema en su estado mental o en su comportamiento). El médico debe descartar
la presencia de una enfermedad orgánica subyacente en la persona que
experimenta manía por primera vez, sin episodio depresivo previo.
Los
criterios a los que refiere el DSM-IV son:
A. Un período
diferenciado de un estado de ánimo anormal y persistentemente elevado, expansivo
o irritable, que dura al menos 1 semana (o cualquier duración si es necesaria
la hospitalización).
B. Durante el
período de alteración del estado de ánimo han persistido tres (o más) de los
siguientes síntomas (cuatro si el estado de ánimo es sólo irritable) y ha
habido en un grado significativo:
(1) autoestima
exagerada o grandiosidad
(2) disminución
de la necesidad de dormir (p. ej., se siente descansado tras sólo 3 horas de
sueño)
(3) más hablador
de lo habitual o verborreico
(4) fuga de ideas
o experiencia subjetiva de que el pensamiento está acelerado
(5)
distraibilidad (p. ej., la atención se desvía demasiado fácilmente hacia
estímulos externos banales o irrelevantes)
(6) aumento de la
actividad intencionada (ya sea socialmente, en el trabajo o los estudios, o
sexualmente) o agitación psicomotora
FUENTE DSM-IV
No te calles, si observas algunas coincidencias con estos síntomas sin que sean características comunes en ti, pide ayuda.
Etiquetas:
Adicción,
alteración,
auto conocimiento,
drogas,
DSM-IV,
Estado de ánimo,
euforia,
Horacio Guzman,
logoterapia,
manía,
maníaco,
no te calles,
trastorno,
Trastorno mental
lunes, 28 de mayo de 2012
DEPRESION
La depresión y la manía representan los dos polos
opuestos de los trastornos del humor. Los trastornos del humor son enfermedades
psiquiátricas en las que las alteraciones emocionales consisten en períodos
prolongados de depresión o de euforia (manía) excesivos. Los trastornos del
humor también son llamados trastornos afectivos. Afectivo significa estado
emocional expresado a través de gestos y expresiones faciales.
Depresión
La depresión es un sentimiento de tristeza
intenso; puede producirse tras una pérdida reciente u otro hecho triste pero es
desproporcionado con respecto a la magnitud del hecho y persiste más allá de un
período justificado.
Después de la ansiedad, la depresión es el
trastorno psiquiátrico más frecuente.
Se estima que un 10 por ciento de la gente
que consulta a un médico pensando que tiene un problema físico tiene en
realidad una depresión. La depresión comienza habitualmente entre los 20 y los
50 años. Los nacidos en las últimas décadas del siglo XX parecen tener una
incidencia mayor de depresión que las generaciones anteriores.
Un episodio de depresión dura habitualmente
de 6 a 9 meses, pero en el 15 al 20 por ciento de los pacientes dura 2 años o
más. Los episodios generalmente tienden a recurrir varias veces a lo largo de
la vida.
Algunos de los criterios del DSM-IV para el episodio depresivo mayor son:
- Presencia de cinco (o más) de los siguientes síntomas durante un período de 2 semanas, que representan un cambio respecto a la actividad previa; uno de los síntomas debe ser (1) estado de ánimo depresivo o (2) pérdida de interés o de la capacidad para el placer.
(1) Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día según lo indica el propio sujeto (p. ej., se siente triste o vacío) o la observación realizada por otros (p. ej., llanto). Nota: En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable.
(2) Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u observan los demás)
(3) Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (p. ej., un cambio de más del 5 % del peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del apetito casi cada día.
(4) Insomnio o hipersomnia casi cada día
(5) Agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable por los demás, no meras sensaciones de inquietud o de estar enlentecido)
(6) Fatiga o pérdida de energía casi cada día
(7) Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi cada día (no los simples autorreproches o culpabilidad por el hecho de estar enfermo)
(8) Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una observación ajena)
(9) pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse
FUENTE DSM-IV
Si crees que estás deprimido o si piensas que alguien cercano a ti lo está, rompe el silencio y pide ayuda.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

